La necesidad de un modelo de atencion prehospitalaria “Made in Venezuela”

ATENCION PREHOSPITALARIA EN VENEZUELA

            En el presente,  la actuación y proceso de atención hospitalaria y prehospitalaria en Venezuela  se encuentra desbordada. Esto hace que la cadena asistencial no se lleve a cabo de forma funcional encontrándonos ante una problemática compleja de salud pública a nivel Nacional principalmente por falta de compromiso del personal sanitario y de organización.

            Desde el momento en que se efectúa la llamada haciéndose la solicitud del servicio de emergencias médicas el tratamiento de la información y la selección adecuada del recurso a emplear ya empieza a manifestar serias deficiencias, en donde la información obtenida y la calidad de la misma, aún teniéndose las herramientas y la presencia de las aplicaciones informáticas suele ser más subjetiva que objetiva.     Esta objetividad es influenciada en todos los niveles de la atención, en donde el usuario demandante de la atención requiere de gestores o cierta gracia delante de los funcionarios que deben garantizar la adecuada y oportuna respuesta para ser atendidos.

            Una vez dentro de las demandas y solicitudes recibidas por el supuesto centro de coordinación en sus niveles y ámbitos de referencia locales, estadales y regionales, nos encontramos con las atenciones escogidas o seleccionadas bajo un criterio de preferencia desigual e insuficiente, los que logran acceder a esa dudosa especializada atención  se enfrentan a las necesidades siguientes:

1.     Centro Hospitalario

Cuando la unidad ambulancia o encargada de hacer el traslado arriba al centro de salud u hospitalario más cercano, se enfrenta a las necesidades  especificas de ese centro (falta de insumos, material, personal y médicos especializados; equipos de examen y diagnostico, otros).  El personal que realiza el traslado se expone a que le sea retenida la camilla con el paciente y se prolongue la espera durante horas o días que inclusive han llevado a cambios de la guardia de esa unidad en el centro hospitalario, teniéndose que proceder en ocasiones  a técnicas de soporte vital avanzado  durante esa prolongada espera.

En otros casos, la transferencia del paciente al personal de guardia se ve comprometida por no  querer aceptar al paciente por motivos varios y en otros casos como el de algunos médicos que niegan a identificarse manifestando que no pueden dar su nombre imposibilitando dejar referencia por escrito de quien recibe al paciente en el centro asistencial atentando de forma súbita con la denominada “cadena de custodia”. Acto seguido, el personal de la ambulancia ante la carencia de camilleros tiene que realizar varias funciones que no le corresponde en cuanto a manipulación y traslado dentro de las instalaciones del centro hospitalario.

En cuanto a las clínicas y centros de salud privados: la precariedad aceptada como normal en el ámbito hospitalario se ha trasladado a estos centros, encontrándonos situaciones en donde se resalta: la superación del aforo (colocación de sillas para tratamientos ambulatorios y administración de medicamentos dispuestas una al lado del otro que irrespetan y atentan contra la intimidad del paciente y la normativa higiénico sanitaria), personal requerido insuficiente (el número de personal asistencial está por debajo del requerido para el numero de atenciones y pacientes, o en su defecto con la cualificación necesaria. Es preocupante que en la mayoría de estas pseudo clínicas no existe la presencia de “camilleros”, auxiliares o celadores y el personal de las ambulancias tanto privadas como de organismos públicos se ve en la necesidad de desempeñar funciones en estos centros que no son de su competencia en cuanto a la manipulación y traslado).

Las empresas privadas de ambulancias, constituyen otro eslabón de la problemática en los centros de salud y/o asistencial. Ya que en su mayoría adquieren vehículos desincorporados por uso, desgaste y obsolescencia sumándose el personal que labora en ellas con la preparación insuficiente y la adquisición de equipos e insumos en mercados paralelos provenientes de la salud pública. Esto y otros factores psicosociales se traducen en la infravaloración del trabajo y esfuerzo realizado por el personal de la ambulancia en la reducción de los tiempos de respuesta y  el tratar de aumentar las condiciones y probabilidades de vida del paciente; lo que convierte al personal que labora en este tipo de ambientes en personas con alto nivel de estrés, insatisfechas, con frustración y desanimo junto a otros  resultados que empeoran la calidad del servicio.

2.    Traslado

La problemática del traslado se refiere principalmente a la capacidad instalada dentro de la infraestructura hospitalaria y el estado de las unidades que efectúan el mismo.  Resaltando  la equipación mínima para poder funcionar, así como los requerimientos del mantenimiento mecánico (preventivo, predictivo y correctivo).  En ocasiones e inclusive con paciente a bordo y en emergencia, hay que hacer tramites burocráticos para la autorización del mismo o el mal llamado “código”, esperando inclusive en una estación  o base operativa con las consecuencias correspondientes.

 

3.    Personal

En cuanto al personal que labora se debe hacer énfasis en la contratación de profesionales de la salud a los que se le debe proporcionar la formación específica dentro del área de prehospitalaria, la familiarización con los procedimientos institucionales y estándares de trabajo, así como la revisión y cursos de chequeo periódicos. Los riesgos psicosociales y la superación de tiempos de exposición en el ambiente laboral hacen que el personal se afecte en cuanto a la percepción, la atención y la gestión de la emergencia incidiendo en la calidad de la misma como se ha comentado anteriormente.

En las operaciones combinadas y conjuntas entre organismos intervinientes se aprecia ciertos niveles de hostilidad en donde la convergencia se debería de hacer de forma objetiva, produciéndose desde intercambio de palabras agresivas hasta condiciones que atentan contra la seguridad del paciente y su acompañante, dejando en tela de juicio la actuación de cada uno de los entes participantes.

 

4.    Primera respuesta

La primera respuesta en su mayoría efectuada por los ciudadanos presentes en el lugar del evento o sitio del suceso, se presenta vulnerada por la falta de apoyo de los entes y organismos públicos, así como las condiciones de transferencia del paciente. El ciudadano que desea evadir su responsabilidad de prestar ayuda, lo hace principalmente  por miedo a verse involucrado en procesos judiciales o trámites engorrosos que puedan ocasionarle algún perjuicio como se ha promovido en un gran número de interminables situaciones.

 5. La solución

La implantación de un modelo nacido en Venezuela como los protocolos diseñados por el Dr. Victor Rodriguez, quien es  referente Internacional en esta materia, han contado con la participación de un valioso equipo de trabajo y difundidos a su vez por la SVMED,  estos contenidos han tenido una gran aceptación en los centros de formación universitarios como la UNES, IUTB, IUTRBF, los diplomados de atención de emergencias prehospitalarias avalados por la UCV, entre otros. De igual manera, en las instalaciones operativas de Bomberos, Protección Civil, Cruz Roja, empresas privadas, asociaciones y fundaciones.

La aceleración de la ejecución de estos procedimientos, adaptados y evolucionados se hace evidente y necesaria ya que sumado a la gran experiencia de Venezuela ante un gran número de eventos adversos, nos ponen a un paso de que esta situación actual de la atención de emergencias prehospitalarias que mas que conocida es vivida día a día por todos, pueda cambiar drásticamente con la aplicación de estos algoritmos y modelos descritos con detenimiento lo que se traducirá de forma inmediata en un uso adecuado tanto de la capacidad instalada como de la capacidad operativa.

Para terminar, es importante destacar que ante la problemática planteada siempre se pondrá de manifiesto la disposición de aquellas personas que sin esperar nada a cambio con su valentía y solidaridad de forma gratuita y altruista desde el anonimato hacen que los diversos escenarios expuestos puedan tener otros resultados, convirtiéndose  en enemigos de los que sacan provecho de la necesidad y de los que no toleran la capacidad de personas capaces de sobreponerse a las perdidas,  ellos son: Los Voluntarios

Prof. Andrés Salaverría Galván

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